Política de las tres R: Reducir, Reutilizar y Reciclar PDF Imprimir E-Mail

Política de las tres erres: REDUCIR, REUTILIZAR y RECICLAR



Prioridades
1º Reducir - 2º Reutilizar - 3º Reciclar


REDUCIR

Trata de que la cantidad de residuos producidos disminuya, por el simple hecho de que no se producen. En este sentido la Ecotaxa belga (se multan los productos con exceso de embalaje) o el punto verde alemán (informan al consumidor de los productos con un embalaje correcto) han dado buenos resultados.



REUTILIZAR

Los residuos, en lugar de ser arrojados a la basura, se utilizan para lo mismo para lo que fueron fabricados o bien para otra función distinta (latas utilizadas como lapiceros, tarros utilizados para guardar semillas, azúcar, harina o monedas, aceite usado que se transforma en jabón, etc. etc.). Recientemente, en la Universidad de Granada se ha conseguido crear una bacteria que transforma basura de origen orgánico en biopolímeros, especie de plástico que es fácilmente biodegradable y que desplazará a los plásticos derivados del petróleo cuando se considere necesario.



RECICLAR

Los residuos disminuyen porque los objetos se reincorporan a la cadena de fabricación. Es el caso del papel, vidrio, pilas, plásticos o latas. El reciclado implica, casi siempre, disminuciones en los consumos de agua, energía y/o materias primas y, sobre todo, de la contaminación producida. Pero la política de las tres erres implica también un cambio en la gestión medioambiental, ya que será necesario instalar depósitos específicos para la recogida de los distintos materiales reciclables y, sobre todo, habrá que implicar a los ciudadanos (en algunos países se aplican descuentos en las tasas de basura cuando la cantidad de material reciclable recogido es superior a una cantidad determinada. Estos descuentos se efectúan por barrios y/o calles), mejorando su educación medioambiental, cambiando su punto de vista sobre los R.S.U. y haciéndoles partícipes de las mejoras y beneficios obtenidos, y equilibrando el esfuerzo doméstico de tener un recipiente distinto para cada tipo de residuo, como ya ocurre en Alemania, o como se está experimentando en Córdoba (España).

Valorización energética

Inevitablemente en todo el proceso que hemos ido detallando se producen rechazos, término con el que se denominan los materiales que por su naturaleza, estado, etc no son reciclables. Estos rechazos, si son aprovechables, se pueden valorizar mediante su combustión controlada en plantas de incineración que utilizan estos residuos como combustible para producir energía.

Si quieres ver una planta de valorización energética entra en www.remesa.es