5º Recinto fortificado - Fuertes exteriores PDF Imprimir E-Mail


Desde 1881, comenzó en Melilla la construcción de una serie de fuertes exteriores con la intención de que defendieran los nuevos límites de la ciudad. Esta iniciativa, que iría conformando el Quinto Recinto Amurallado melillense, constituyó en su época un innovador sistema defensivo, similar a los antiguos fuertes exteriores que se fueron perdiendo en el siglo XVII.





Los fuertes exteriores de Melilla constituían un complejo sistema defensivo compuesto por 14 elementos de fortificación de gran diversidad. Presentan un característico estilo medieval que los hace singulares en el panorama arquitectónico español de la época. Incluso los arcos semiparabólicos han hecho pensar a algunos investigadores que Antoni Gaudí pudo inspirarse en ellos para construir algunos de sus edificios más representativos.



En la actualidad tan sólo son conservados por la Consejería de Fomento:



1) Fuerte de Camellos



Situado en el actual barrio Virgen de la Victoria, el de Camellos es un fuerte con forma troncocónica y de planta circular, que posee tres niveles con aspilleras (aberturas largas y estrechas realizadas en un muro para disparar por ellas). Es el más antiguo de los conservados y el único que persiste del primer modelo de fuertes exteriores diseñados por Francisco Roldán.



2) Fuerte de Rostrogordo



Ubicado en la explanada de Rostrogordo, este fuerte construido entre 1888 y 1890 presenta una planta en forma de pentágono irregular y tres torres, dos hexagonales en el frente y la otra pentagonal defendiendo la puerta de entrada. Disponiendo de garitas, matacanes y cañoneras en dichos torreones. Las tres torres tienen los muros ligeramente inclinados sobre las que se asientan verticalmente arcos con sentido parabólico que forman los matacanes de la azotea superior. Sus muros son de mampostería y rodeados de un profundo foso y alambradas. Llama la atención el amplio patio de Armas, rodeado de naves, y los imponentes baluartes de las esquinas, con muros de hasta 3 metros de espesor.





Más avanzado que las torres defensivas y tiene capacidad para alojar mayor contingente de soldados y caballería. La función de este fuerte era totalmente defensiva y como tal tipo de construcción, su mayor interés radico en sus muros y no en su interior.



3) Fuerte de la Purísima



Ubicado cerca de Sidi Guariach, construido entre 1893 y 1894, de base rectangular con cuatro torres, dos de ellas circulares, otra abaluartada y la otra más elevada, las dos circulares dispuestas para albergar artillería y ubicadas en la cara posterior, la más expuesta, por dar totalmente al campo marroquí, dispone también de garitas en sus torres.



4) Fuerte de María Cristina



Se comenzó a levantar en 1.894 para terminar en 1.895 y con la peculiaridad de que el importe fue abonado por la Junta de Arbitrios (antiguo Ayuntamiento) de acuerdo con el compromiso adquirido para urbanizar la zona en 1.888, lo que nos da una idea de lo expuesto que estaba el barrio.

Tiene una planta romboide protegida con dos torres que defiende el frente norte y una torre al centro en el frente sur que da al barrio del Polígono, también se observan los arcos con cierto sentido parabólico, con tres caponeras, dos de ellas en los extremos del frente de cabeza y otra en el centro de gola. Su capacidad era para 40 hombres, tenía sobre unos 700 m2 y un aljibe de unos 100 m3



5) Fortín de San Francisco

Se encuentra en el interior del antigua Acuartelamiento de Santiago, cedido recientemente a la Ciudad Autónoma de Melilla.



Se construyó en el 1.890 en la ladera del barranco del Polígono, con la finalidad de proteger el barrio del Polígono que se estaba construyendo y el camino hacia Cabrerizas; se encontraba a unos 1.150 metros de la torre de Santa Bárbara y frente al fuerte Maria Cristina.

Ofrecía poca defensa, más que un fortín se trataba de un cuerpo de guardia, con planta en forma de un polígono irregular muy alargado con dos frentes: el de cabeza y el de gola, ambos con sendas caponeras adosadas a la mitad de su cortina con los muros de mampostería.



Las caponeras tienen forma de torreones de planta curva y presentan numerosas aspilleras en ambos frentes, tanto en la planta baja como en la de azotea, hecho que pone de manifiesto que su principal defensa se realizaba mediante la fusilería, careciendo de capacidad para albergar pieza artillera.



Otros fuertes conservados por el Ministerio de Defensa son:

1) Fuerte de Cabrerizas Altas

Se encuentra en el interior del Acuartelamiento del 1º Tercio de la Legión.



El fuerte de Cabrerizas Altas esta situado también en la meseta de Rostrogordo, se construyó de mampostería entre 1.890/93, es muy parecido al de Rostrogordo del que dista unos 900 metros. Su planta es pentagonal con dos vértices opuestos inscritos en dos hexágonos irregulares, que son la planta de las dos baluartes y el vértice posterior cóncavo. Las alturas son iguales a la de Rostrogordo, un sótano, una planta alrededor de un gran patio y una terraza superior que recorre el cuerpo de la primera planta y a la que se accede por una rampa. Los arcos del vértice posterior son más pequeños, más parecidos a los de Rostrogordo.

Ocupa 1.200 m2 de superficie y tiene un foso con 6 metros de profundidad, salvo en el frente a la izquierda de la entrada, donde no se excavó por el fuerte desnivel del terreno. Debajo del patio hay dos aljibes con una capacidad de unos 96 m3 cada uno. En los extremos noreste y sudoeste se erigen dos baluartes que forman pentágonos irregulares y están preparados para los tiros de flanco. Del patio surge la rampa que conduce a la planta superior y las dependencias, reuniendo condiciones para dotarse con artillería.



2) Fuerte de Reina Regente

Se encuentra en el interior del Acuartelamiento del 1º Tercio de la Legión.



El fuerte es una torre octogonal de pequeñas dimensiones de dos plantas, en el centro se encuentra una caja de la escalera de caracol, que sobresale a modo de planta superior sobre la terraza defensiva. El cuerpo tiene dos ventanas a cada lado y está coronado por almenas. En la parte inferior hay dieciséis arcos, dos por cara, con caponeras en los ejes para cubrir los ángulos muertos y también dos aspilleras cuadradas en cada arco. En la planta inferior está situada la entrada, un portón con arco de medio punto que da acceso a una nave única tras los muros, de allí se pasa a la escalera.