4º Recinto fortificado PDF Imprimir E-Mail


Murallas de la Alcazaba


El Cuarto Recinto, es la cerca exterior de los recintos; esta zona es el nexo de unión entre la Nueva y la Vieja Melilla.

A principios del siglo XVIII la artillería enemiga era tan avanzada que a Melilla no le quedó otra opción que reforzar sus defensas en el Alto del Cubo. Desde este cerro, las bombas podían asediar Melilla La Vieja en poco tiempo, así que los gobernadores de la ciudad decidieron construir allí unas fortificaciones para defender el lugar de intrusos. Las primeras fueron de tierra compacta y madera y con el tiempo, las fueron transformando hasta crear los fuertes de Rosario, Victoria Grande y Victoria Chica. Si el enemigo conseguía hacerse con este emplazamiento, se hacía con ‘las llaves de la ciudad’, así que este enclave era vital para mantener a los melillenses seguros durante los asedios.

Fue en la noche del 19 de noviembre de 1734 cuando los militares melillenses aprovecharon la oscuridad para construir un pequeño fuerte en el Alto del Cubo. Era peligroso para Melilla dejar que la artillería de los asediantes llegara a este lugar. Además desde el Alto del Cubo se tiene una visión de toda la ladera que hoy conforma el parque Lobera, y toda esta zona era un punto ciego desde Melilla La Vieja para los militares.

Se construyeron estos tres fuertes, un gran foso junto al muro de estas edificaciones y un sinfín de minas, es decir, galerías subterráneas que utilizaban para llegar a otros puntos de la ciudad.

Desde la altura de los fuertes de las Victorias fue disparado el cañón "El Caminante", que delimitó el radio de la ciudad en 1862 y su demarcación fronteriza actual.



Elementos de la fortificación:

2. Batería del Rosario

3. Fuerte de Victoria Grande.

4. Fuerte de Victoria Chica.

5. Tenaza.

6. Cortina aspillerada.

7. Reducto de la Plataforma.

8. Fuerte de San Carlos.

9. Murallas Fuerte San Miguel y Rastrillo de Espadas.



FUERTE DEL ROSARIO

El Fuerte del Rosario es un reducto cuadrangular de mampostería construido en el extremo Norte de la altura del Cubo, cuando se fortificó el cerro en 1736.

Se trata de una batería asentada sobre una explanada con escarpa revestida de mampostería, cuatro bóvedas en su flanco norte (que sirven para alojamiento de tropa), foso y camino cubierto a vanguardia, con su correspondiente banqueta y estacada.

Sus defensas eran frontales para fusilería y la muralla estaba coronada por manteletes atronerados y cerraba, junto con la Cortadura de su nombre, el cuarto recinto por su vértice norte. Está situado a vanguardia del fuerte de Victoria Grande y le servía de defensa de flanco. En principio estaba aislado de Victoria Grande y se comunicaba mediante un ramal subterráneo. Posteriormente se construyó un muro con aspilleras que los unían y después del asedio de 1774-1775, ante la necesidad de reforzar las defensas de la ciudad, se transformó dicho muro en una batería.

Batería y foso del fuerte del Rosario




Recalce del Fortín del Rosario




FUERTES DE LAS VICTORIAS

Fuerte de Victoria Chica

Con este nombre, o el de Victoria Vieja se construye provisionalmente de madera, en noviembre de 1734, y el año siguiente de mampostería.

Es el primero de los fuertes construidos en la altura del Cubo y sirvió de apoyo para las obras de construcción de Victoria Grande.

Su forma primitiva era de luneta y carecía de defensas de flanco, al ser todas frontales a la base de fusilería. Para ello contaba con parapetos y manteletes atronerados de madera como la construcción de la otra Victoria la hacía ya innecesaria, hay un proyecto de derribo en 1773, que no llegó a efectuarse.

Después de los desperfectos producidos por el sitio de 1778, se reformó, añadiéndosele una batería terraplenada de siete cañoneras, en dirección Noroeste, para formar tenaza, ofreciendo dos frentes y un pequeño flanco con explanada para dos morteros.



Fuertes de las Victorias desde la Plaza de las Culturas

Fuerte de Victoria Grande

Construido en 1736 para dominar la altura del Cubo y todas las obras exteriores de la Plaza como baluarte destacado. Desde 1778 forma tenaza con el fuerte del Rosario y el de Victoria Chica, pero con anterioridad a esta fecha sólo tenía defensa de frente, al no poseer flanqueo.

Panorámica


Poseía diez cañoneras de sus caras y explanadas para cinco morteros. Cada cañonera tenía coronado sus merlones por un mantelete atronerado, para parapetar a los que servían las piezas.

La puerta principal está en la gola, salvando el foso mediante un puente levadizo. Este foso era defendido por dos caponeras y el acceso desde ésta al camino cubierto se efectuaba por rampa, contando también con varias plazas de armas, antes de pasar al glasis. Este baluarte presenta bóvedas en su interior a prueba de bomba y salida a las galerías de minas.

Puerta de acceso


Galerías subterráneas

Bajo las piedras de los fosos de las Victorias, había un gran número de minas que servían al ejército para defender la ciudad. Las galerías principales permitían llegar a diferentes lugares de Melilla, por ejemplo, del fuerte del Rosario a la parte baja de esa ladera, es decir, muy cerca del Auditorio Carvajal. Los principales caminos subterráneos iban pegados al foso, aunque a más profundidad.

Las minas formaron parte del sistema de fortificación y defensa de los fuertes y sólo eran usadas por los militares. Así, contaban con cuerpos de guardia y cada cierta distancia se contaba con apostaderos, es decir, unas verjas de hierro que estaban cerradas y vigiladas por cinco o seis soldados. Si entraba el enemigo en una de estas galerías, acababa en una de las trampas que estas minas tenían. También servían para abrir minas secundarias con las que llegar hasta las galerías del enemigo. Siguiendo líneas perpendiculares, los ingenieros construían estos caminos bajo tierra y creaban habitaciones a las que llamaban hornillos. Allí se hacían las escuchas y se acercaban hasta el enemigo para colocar bombas y hacer volar toda la zona.





CORTINA ASPILLERADA

Son los muros aspillerados con sus fosos y glasis, que partiendo desde el desaparecido fuerte de San Miguel cerraba con el vértice de Victoria Chica. Supone pues el cerramiento amurallado entre fuertes desde la altura del Cubo hasta la zona llana de las huertas.

Entre Victoria Chica y reducto de la Plataforma


Entre reducto de la Plataforma y Fuerte San Carlos




Restauración entre Fuerte San Carlos y Rastrillo de Espadas




FUERTE DE SAN CARLOS

Se construyó entre 1759 y 1761 en un lugar conocido como Apostadero del Alférez. Es un trapecio que tenía por entonces defensas frontales de fusilería, con foso y puente levadizo en su gola, transformado en 1778, y dotándolo con capacidad artillera con seis cañoneras y cinco explanadas para mortero. En sus cercanías se encontraba el antiguo cementerio de Melilla.

Su interior presentaba bóvedas, utilizadas como almacén de pólvora, y como la mayor parte de los fuertes exteriores, con comunicación directa a las galerías de minas.



Ruinas Fuerte San Carlos




FUERTE SAN MIGUEL

Construida en 1794-1795, sobre la comunicación adosada al foso de San Miguel, era una torre de dos plantas, aspilleradas y una garita que defiende la entrada. Era la única salida directa desde el Cuarto Recinto al campo exterior.



Restauración de la cortina aspillerada oeste


Restauración de la cortina aspillerada sur


Ruinas del rastrillo de Espadas